Iba a titular algo así como «La primera feminista china«. Pero dado lo poco que se de la historia de China, el titular era muy arriesgado. Aunque parece que hay consenso en que Qiu Jin fue, como mínimo, una de las pioneras del feminismo en una sociedad tan patriarcal como la China de principios del siglo XX.
Y fue más cosas: escritora, oradora, poeta, revolucionaria y mártir. Una vida intensa que terminó joven, cuando fue decapitada con 31 años. Hoy día es considerada una heroína en su país.